Claudina Peralta: maestra que con sacrificios hizo camino al andar
CODIGO32-SIPRED Por Rey Arturo Taveras Ejercer el magisterio no ha sido tarea fácil para los educadores formados antes de la era digital, sobre todo para aquellos que hicieron de las zonas rurales de la República Dominicana su aula permanente. En la ciudad, el oficio de maestro puede convertirse en rutina; en el campo, en cambio, es un juramento de sacrificios. Claudina Peralta (Claudia), hija de don Eligio, hombre regio de piel oscura y ojos como nubes, nacida en Arroyo del Toro, es el vivo ejemplo de la educadora que se formó y trabajó en el ámbito rural, atrapada entre las inclemencias del tiempo y la precariedad, para hacer de su vida un voto irrevocable al servicio de la educación. Su historia comienza en 1990, cuando la educación dominicana aún caminaba descalza por los senderos rurales. Aquel año llegó por primera vez a la escuela multigrado de El Limón de Arroyo del Toro, en Puerto Plata, donde el aula era pequeña, pero el compromiso inmenso. Cada lunes, antes de...