Relato de un Sueño
CODIGO32-SIPRED Por Rey Arturo Taveras Desperté de un sueño extraordinario, fantástico, de esos que parecen escritos por la mano caprichosa de la imaginación cuando decide jugar con los hilos del universo. No era un sueño cualquiera: tenía la textura de una aventura y el aroma de lo imposible. Allí estábamos Johan, Julio y yo, como viejos cómplices de hazañas improbables, reunidos en el umbral de algo que todavía no sabíamos nombrar. De repente, fiel a su naturaleza impredecible, Johan se destapó con una de esas invitaciones relámpago que nacen de su espíritu inquieto, como chispas que saltan del fuego. -“Monten ahí y vamos allí.” -dijo, sin inmutarse. Bastó esa frase, breve como un rayo, para que el destino comenzara a girar sus engranajes invisibles. Sin más explicación, como si una brújula secreta guiara nuestros pasos, terminamos frente a una base espacial. Ante nosotros se erguía un cohete cilíndrico, alto, largo y silencioso, como un centinela metálico esperando despertar. Su...