Un viaje, veinte años y una tierra que lo esperaba... Mi hermano Ramón Soto ahora es tan tamborileño como yo.
CODIGO32-SIPRED Por Johan Rosario Me llena de profunda alegría y recocijo haber promovido el merecido reconocimiento a mi hermano Ramón Soto, quien ayer fue declarado "Hijo adoptivo" de Tamboril, junto a una pléyade de compueblanos igualmente distinguidos -entre ellos mi querida Vilma Capellán de López, la también admirada Carmen Tavarez, los afables Fernando Peña, Miguel Abreu, Anfil Polanfo y su esposa Lucy, entre otros, durante una hermosísima velada. Mi amistad entrañable con Ramon nació en Haverstraw, Nueva York, en 2003, cuando la vida, que acomoda ciertos encuentros con la paciencia de una vieja comadrona, nos puso frente a frente lejos de nuestra tierra. En aquella villa junto al Hudson, donde uno podía y puede encontrarse aún un pedazo del Cibao y de Tamboril a la vuelta de cualquier esquina, compartimos las pasiones y los desvelos del periodismo. Yo al frente de Revista Latina; él, al timón del periódico El Sol. Tuvimos nuestra pequeña guerra de tinta, ...