Conmoción en Tamboril por hallazgo de hombres enterrados en patio de casa en Cuesta Honda

CODIGO32-SIPRED

Por Rey Arturo Taveras

TAMBORIL, R.D. -La noche del viernes cayó como una campana rota sobre este pueblo, conmocionándolo hasta los cimientos, en un territorio donde la delincuencia ha encontrado, muchas veces, refugio y complicidad.

No fue el viento ni la lluvia lo que estremeció a Tamboril, capital mundial del cigarro, sino una noticia que abrió una grieta en la conciencia colectiva: en el patio trasero de una vivienda habitada, en la comunidad de Cuesta Honda, Don Pedro, la tierra devolvió lo que había sido obligado a callar.

Allí, bajo un suelo doméstico y engañosamente tranquilo, yacían enterrados los cuerpos de dos hombres desaparecidos desde el pasado 31 de diciembre.

La confirmación del hallazgo selló los peores presagios de un pueblo hogar de familias laboriosas. Reini o Reymi Tomás Rodríguez Rojas y Rodolfo Martínez, ambos residentes en Nagua y cobradores de una empresa financiera, habían sido absorbidos por el misterio de una ruta de cobros que parecía cotidiana y terminó siendo un abismo que les arrancó la vida y ocultó sus cuerpos.

La violencia habló por ellos: golpes repartidos en sus cuerpos como signos de exclamación sin voz, marcas que no necesitaban traducción. Fue una muerte violenta.

Salieron de Nagua rumbo a Santiago aquel último día del año, cuando el calendario aún prometía fuegos artificiales y brindis, al cierre de su jornada de trabajo. Iban siguiendo la cartografía habitual de los cobros, sin sospechar que el camino les escribiría un final de sombra, ni que una vivienda, que fingía normalidad, sería su última morada clandestina.

La alarma se sembró desde los primeros días del año nuevo, cuando un vehículo abandonado con rastros de sangre quedó como un rompecabezas macabro, migas de pan que no llevaban a casa, sino a la tragedia.

Versiones preliminares indican que el caso habría sido esclarecido en su fase inicial, aunque la verdad, como un río turbio, aún baja cargada de sedimentos.

Fue la Policía Nacional quien desenterró la evidencia: los cuerpos ocultos en el patio de una vivienda ubicada en la carretera Cuesta Honda, Don Pedro, zona que conecta con Licey Arriba y Tamboril.

Al conocerse la noticia, la comunidad quedó petrificada. En la vivienda del hallazgo fueron detenidas cuatro personas que residían allí, y con ellas suman quince los arrestados para fines de investigación, lo que incrementó la inquietud entre los vecinos.

Las indagatorias preliminares apuntan a la presunta participación de nacionales haitianos, aunque las autoridades insisten en que el proceso sigue abierto y avanza con cautela.

Los cuerpos fueron trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) de Santiago, donde las autopsias buscarán ponerle reloj a la muerte y nombre exacto a sus causas.

Mientras tanto, en Cuesta Honda el silencio pesa más que nunca. La tierra removida para desenterrar los cuerpos parece recordar una verdad antigua: por más profundo que se entierre un crimen, siempre llega el día en que la verdad rompe el suelo y emerge, reclamando justicia.

Reini (Reymi) y Rodolfo, nativos de Nagua, llevaban cerca de cinco años recorriendo una ruta que abarcaba Tamboril y otros puntos de la provincia de Santiago, cobrando cuantiosas sumas de dinero.

Una ruta que se ha convertido en memoria herida y en un reclamo que no se deja sepultar: ¿hasta cuándo Santiago será la cueva preferida de la delincuencia para cometer y  ocultar sus crímenes?

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Traición bajo techo propio”: apresan a político acusado de intentar asesinar al periodista y empresario Johan Rosario

Aplican coerción de cinco medidas cautelares contra hombre acusado de intentar asesinar al empresario Johan Rosario

Proyecto “Alex al Poder” estremece al PRM, en Tamboril, con encuentro de confraternidad