¿Es mejor complacer que ser crítico?
CODIGO32-SIPRED Por: Marisela Gutiérrez No escribo para agradar, escribo para que despierten En la sociedad en la que vivimos muchas veces se premia más al que complace que al que se atreve a ser crítico. El que dice lo que otros quieren escuchar es recibido con aplausos, mientras que el que señala lo que está mal suele ser visto como incómodo, conflictivo o problemático. Pareciera que decir la verdad se ha convertido en un acto de valentía. No porque la verdad sea ofensiva, sino porque incomoda a quienes prefieren vivir en medio de elogios vacíos y silencios cómplices. Complacer se ha vuelto una moneda fácil de usar: se sonríe, se aplaude, se calla y se evita cualquier palabra que pueda molestar. Así muchos logran mantenerse cerca del poder, de los favores o de los beneficios. Pero esa comodidad tiene un precio: la pérdida de la honestidad y de la dignidad. Ser crítico, en cambio, no significa atacar ni destruir. Ser crítico es tener la capacidad de analizar, cuestionar y señalar aque...