CODIGO32-SIPRED Por Rey Arturo Taveras La realidad no cae del cielo como una verdad revelada por el universo ni brota de la tierra como una ley natural. La realidad se crea mediante pactos, leyes y costumbrexs. Se cocina a fuego lento entre palabras, miradas, actividades consuetudinarias y silencios. Es, más que un hecho, un acuerdo invisible que firmamos sin darnos cuenta desde la infancia con la sociedad. Peter Berger y Thomas Luckmann lo dijeron sin rodeos en La construcción social de la realidad (1966): el mundo que creemos sólido es, en gran medida, una obra colectiva, un edificio levantado con ladrillos de lenguaje, normas y significados compartidos. Primero lo construimos y luego, con el tiempo, olvidamos que lo hicimos. Así, lo humano termina pareciendo natural y lo histórico, eterno. Cada sociedad fabrica su realidad como quien teje una manta: con los hilos de su cultura, sus tradiciones y sus miedos. Lo que en un pueblo es virtud, en otro es pecado; lo que aquí es loc...