Salud Dominicana celebra un año de bonanza y el natalicio de su CEO Johan Rosario
SANTIAGO, R.D. Bajo un cielo de música y afectos, Salud Dominicana celebró, en el Salon Magua del hotel Gran Almirante de esta ciudad, un año que floreció con cifras y esperanzas con un crecimiento del 25 por ciento, cifra que se siente en el pulso de una empresa que avanzó contra la corriente.
La ocasión fue doblemente festiva, al sumarse éxito corporativo el cumpleaños de su CEO, Johan Rosario, celebrado con una velada espectacular, divertida y exquisita, donde la camaradería fue el hilo conductor y la alegría, el idioma común.
La noche se abrió con solemnidad y gratitud a Dios cuando el Dr. Carlos José Rosario elevó la invocación divina y bendijo la mesa, marcando el tono de una celebración que honró el trabajo y la fe.
La animación estuvo a cargo del carismático Juan Alberto Peña (El Príncipe), quien, con verbo ágil y sonrisa franca, mantuvo el ánimo en alto como un faro en plena fiesta.
La música fue el latido constante: Crissppy y su orquesta encendieron la pista con merengue típico, mientras un saxofonista vistió de terciopelo sonoro el ambiente de la cena.
Como broche de oro, un mariachi irrumpió con sorpresas que arrancaron aplausos y emoción al festejado, en una escena donde la tradición abrazó la celebración.
La tradicional Hora Loca puso a temblar el salón Magua con el sonido de los redoblantes y los bailarines que removian la tierra al pies del hombre de los zancos que sonreía y cantaba desde el rascacielo de la edificación.
Entre premios, reconocimientos y regalos, un suculento bufet coronó la experiencia, haciendo de la noche un banquete para los sentidos. Al tomar la palabra, Johan Rosario subrayó que el crecimiento del 25 por ciento de Salud Dominicana se logró en comparación con el per cápita de Estados Unidos para pequeñas empresas, un hito que habla de estrategia, resiliencia y visión.
“Crecimos, aun cuando la empresa, el país y el mundo atravesaron un año de grandes vicisitudes”- explicó Johan y sus palabras resonaron como campana clara, porque en tiempos ásperos, el avance no es casualidad, es carácter y planificación, es trabajo en equipo.
Así, Salud Dominicana celebró no solo números, sino una cultura de trabajo que convierte los desafíos en escalones y los logros en celebración compartida. Una noche para recordar que, cuando la perseverancia dirige la orquesta, el futuro suena a victoria.


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