El mundo tiembla: Trump amenaza con aniquilar a Iran en una noche

CODIGO32-SIPRED 
Por Rey Arturo Taveras
WASHINGTON,  D.C. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado la posibilidad de “aniquilar” a Irán en una sola noche, como si la guerra fuese un interruptor que se apaga con un gesto y no un incendio que devora generaciones.

Aunque se trate de una presión psicológica para forzar una negociación, la retórica empleada por Trump es desafiante, un relámpago que anuncia una tormenta peligrosa para el planeta. 

Hablar de una guerra que “podría terminar en una noche” es ignorar que las guerras modernas entre potencias con capacidades nucleares y con alianzas estratégicas,  no se miden en horas, sino en pérdidas económicas y cicatrices históricas. 

La idea de Donald Trump de una operación quirúrgica que aniquile sin consecuencias a Iran es una ilusión peligrosa, una metáfora vacía que la historia ha desmentido desde Hiroshima y Nagasaki, donde un instante bastó para condenar a la población durante siglos a  historia de amargura y dolor.

En las  declaraciones del presidente de la potencia más poderosa del planeta hay un tono de simplificación inquietante: reducir a polvo cósmico a una nación, como si se tratara de una fórmula matemática, o sugerir que el destino de un país puede resolverse como una transacción económica. 

Está claro que la intención es “quedarse con el petróleo”, es convertir la geopolítica en botín, la diplomacia en mercado y la vida humana en moneda de cambio.  Es la lógica del mercader aplicada al campo de batalla, donde cada barril de petróleo vale más que la vida de cada niño.

Es alarmante y peligroso que un líder hable de “aniquilar” con la misma ligereza con que se come un helado en la Casa Blanca, cuando el lenguaje deja de ser herramienta de entendimiento y se convierte en antesala del desastre. 

El riesgo de una escalada en la guerra no es una hipótesis lejana. Irán no es un país aislado, sino una pieza clave en un tablero donde convergen intereses de potencias globales como China, Rusia y la Unión Europea.

Un movimiento en falso puede activar alianzas, provocar represalias y abrir la puerta a un conflicto de proporciones incalculables. 

La humanidad camina, una vez más, sobre el filo de una navaja y vuela sobre una bomba nuclear. De un lado, la diplomacia imperfecta pero necesaria; del otro, la arrogancia de creer que la fuerza puede resolver lo que la historia ha demostrado que solo empeora. 

Desestimar una respuesta diplomática puede ser legítimo en la negociación, pero convertir esa frustración en amenaza existencial es cruzar una línea peligrosa.

Una guerra nuclear es un poema escrito en cenizas movidas por el viento , un silencio perpetuo donde antes hubo ciudades, risas y memoria. Es el triunfo de la nada.

El mundo necesita líderes que entiendan que el poder no reside en la capacidad de destruir en una noche, sino en la sabiduría de evitar que esa noche llegue.


Comentarios

Entradas populares de este blog

“Traición bajo techo propio”: apresan a político acusado de intentar asesinar al periodista y empresario Johan Rosario

Aplican coerción de cinco medidas cautelares contra hombre acusado de intentar asesinar al empresario Johan Rosario

Empresario Johan Rosario agradece solidaridad del país tras emboscada para matarlo