Diplomacia en voz baja: cuando la visita habla más que las palabras
CODIGO32-SIPRED La diplomacia no siempre camina con botas ruidosas; a veces se desliza en tacones de seda por los pasillos del poder. La reciente visita de Leah Francis Campos , embajadora de los Estados Unidos en el país, al despacho del senador por el Distrito Nacional, Omar Fernández , no fue un simple saludo protocolar: fue una escena cuidadosamente escrita en el teatro de la geopolítica. Más de una hora de conversación. No fue un café de cortesía ni un apretón de manos para la fotografía efímera. Fue diálogo denso, conversación que pesa. Seguridad nacional, comunidad dominicana en el exterior, educación, inversión extranjera, desarrollo económico, trata y tráfico de personas. Temas que no son hojas secas, sino columnas que sostienen la casa republicana. Y, sin embargo, la pregunta flota como gaviota sobre el Malecón: ¿por qué él? Entre treinta y dos senadores, la diplomática eligió a uno. En política, las elecciones nunca son inocentes. Cada visita es un gesto; cada gesto, u...