El Estado y la Iglesia: dos columnas que sostienen la sociedad
CODIGO32-SIPRED Por Rey Arturo Taveras El Estado empuña la espada de la justicia para ordenar por mandato, coerción y represión ; mientras que la Iglesia levanta la lámpara de la conciencia. Uno escribe las leyes sobre el papel; la otra procura grabarlas en el corazón del ser humano. Si el primero gobierna los caminos de la tierra, la segunda recuerda que también existe un sendero para el alma. El Estado posee el poder jurídico, coercitivo y administrativo. Tiene la facultad de legislar, recaudar impuestos, proteger el orden público y aplicar sanciones cuando la ley es quebrantada. Su autoridad descansa en las instituciones que representan la voluntad de la nación y en el monopolio legítimo de la fuerza. Como reza el viejo dicho, "donde no hay ley, manda el más fuerte". La Iglesia, por su parte, no gobierna con decretos ni con tribunales. Su fuerza no nace del castigo, sino de la convicción; no impone cadenas, sino principios. Su autoridad espiritual y moral busca orientar...