Entre Tamboril y N.Y: el padre Javier Jorge tiende puentes de esperanza

CODIGO32-SIPRED

NUEVA YORK.-Como un peregrino que lleva la patria en el pecho y el terruño como brújula del alma, el padre Javier Báez Jorge, conocido como el padre Javier Jorge, desarrolla un intenso periplo por distintas comunidades de Nueva York, donde se concentra una numerosa presencia de dominicanos y, particularmente, de hijos de Tamboril.

Su recorrido por Manhattan, El Bronx, Haverstraw y otros puntos de la geografía neoyorquina no es simplemente un viaje pastoral. 

Es una ruta de encuentros, gestiones y compromisos, en la que el sacerdote procura estrechar vínculos con líderes comunitarios y empresarios tamborileños, con la mirada puesta en nuevas conquistas que puedan beneficiar a la denominada Pajiza Aldea de Tomás Hernández Franco.

Cada encuentro se convierte en un puente sobre el Atlántico; cada conversación, en una semilla de esperanza para su pueblo.

Tamboril también tiene una esquina en El Bronx

Durante su recorrido, el padre Javier visitó un pequeño pedazo de Tamboril enclavado en El Bronx, donde compartió con el empresario Francisco Rosario, conocido como Panguete, y su esposa, María Vega, luego de visitar su establecimiento de cigarros.

El encuentro fue un abrazo a la distancia, de esos que demuestran que la geografía puede separar los cuerpos, pero difícilmente puede borrar las raíces.

En las calles del Bronx, entre recuerdos, conversaciones y proyectos, Tamboril volvió a respirar con acento neoyorquino.

Gestiones que se convierten en esperanza

La labor social del padre Javier Jorge ha trascendido el púlpito para convertirse en gestión concreta en favor de su comunidad.

Entre los frutos de sus esfuerzos figura la consecución de una ambulancia para Tamboril, así como la gestión que permitió incorporar un nuevo camión de bomberos para fortalecer los servicios de emergencia del municipio.

Más que vehículos, estas conquistas representan alas para la asistencia y escudos frente a la adversidad; herramientas que pueden marcar la diferencia cuando una emergencia toca a la puerta.

La comunidad tamborileña ha valorado su constante dedicación y su disposición para tocar puertas, tender manos y buscar soluciones más allá de las fronteras nacionales.

Una misa que reunirá a los hijos de la patria

El periplo del sacerdote continuará en Haverstraw, donde oficiará una misa especial el viernes 21 de agosto de 2026, a las 7:00 de la noche, en la St. Peter & St. Mary’s Church (Parroquia San Pedro y Santa María).

La celebración religiosa será también una oportunidad para congregar a la comunidad dominicana y estrechar los lazos entre quienes viven en Nueva York y quienes permanecen en la tierra que los vio nacer.

Porque para el padre Javier Jorge, Tamboril no termina donde comienza el océano. Su pueblo viaja con él, vive en sus recuerdos y aparece en cada gestión, en cada encuentro y en cada puerta que toca.

Y mientras las luces de Nueva York iluminan sus calles, el sacerdote continúa mirando hacia el Cibao, llevando en una mano la fe y en la otra la esperanza de que la diáspora tamborileña siga siendo una fuerza capaz de transformar necesidades en oportunidades.

Entre iglesias, negocios y encuentros comunitarios, el padre Javier Jorge parece escribir una misma oración: que ningún hijo de Tamboril, esté donde esté, deje de sentir que su pueblo lo espera.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Las 21 divisiones en la religiosidad popular dominicana

Primera Sala de la Cámara Civil de Santiago condena a Indiana Domínguez a indemnizar a Johan Rosario y a sus abogados con casi 500 mil pesos.

La verdad sale a la luz en caso de Johan Rosario