Víctor, todavía no es hora de despedirte
CODIGO32-SIPRED Por Johan Rosario Conocí a Víctor Matta en aquel lejano 1997, cuando la vida todavía me quedaba inmensa y el periodismo era para mí una mezcla de vocación, aventura y hambre. Yo era apenas un imberbe que comenzaba a arañar noticias como reportero de Radio Mil Informando, mientras compartía con Nicolás Santos y Emprendedora Carmen Rosario la hermosa osadía de confeccionar la entonces muy leída e influyente Revista "El Tamborileño". Eran tiempos de juventud y de sueños grandes con bolsillos pequeños. Yo andaba, literalmente, buceando noticias hasta en los zafacones, con esa obstinación casi ingenua del carpintero nuevo que todavía no domina el oficio, pero ya carga orgulloso sus primeras herramientas. Y allí apareció Víctor. Pudo mirarme como se mira al muchacho que apenas comienza, con cierto desdén y distancia. No lo hizo. Desde el primer día me dispensó un trato distinguido, afectuoso, respetuoso. Me hizo sentir colega cuando todavía me faltaban kilómetros p...