ALOFOKE, un producto del sistema
CODIGO32-SIPRED Por Eduardo León Él no es una causa; es una consecuencia. La consecuencia de décadas de educación deficiente, de barrios abandonados, de un narcotráfico que ocupó el espacio que el Estado dejó vacío. Creció donde el estudio parecía menos útil que el tigueraje y las malas mañas para progresar. Cometió errores. Ahí están las fotos. Pero también tuvo una idea y la convirtió en negocio. Vio oportunidades, creció y acumuló riqueza. Tiene visión e instinto comercial; eso es innegable. El problema es que terminó confundiendo dinero con sabiduría, popularidad con liderazgo y éxito económico con autoridad moral. Se volvió soberbio, se rodeó de aduladores y llegó a creerse intocable. Millones lo ven como un ejemplo porque representa la posibilidad de escapar de la precariedad. No por sus ideas, sino por lo que aparenta haber logrado. No tiene una ideología clara, pero se monta en una época que premia la estridencia, el insulto y los mensajes simples. Asume causas que ...