La delincuencia apagó la vida del hombre que convirtió su colmado en la casa de todos

CODIGO32-SIPRED

LICEY AL MEDIO, Santiago.-La muerte de Wilton Miguel Arias Arias, de 61 años, ocurrida en el Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), 14 días después de haber recibido dos disparos durante un asalto en su colmado de Las Palomas, ha dejado al descubierto el dolor de una comunidad que perdió a uno de sus hombres más apreciados y el temor creciente ante una delincuencia que golpea incluso los lugares donde antes reinaban la confianza y la tranquilidad.

En Las Palomas, Wilton no era simplemente el hombre que vendía alimentos detrás de un mostrador. Era un vecino trabajador, alegre, servicial y siempre dispuesto a tender una mano.

Su colmado era mucho más que un negocio. Allí se compraba, se fiaba, se conversaba y, muchas veces, se encontraba una solución cuando el bolsillo no alcanzaba. Durante décadas, aquel establecimiento fue un punto de encuentro de los residentes de esta comunidad rural de Licey al Medio.

Pero una noche, la violencia irrumpió en aquel pequeño universo de confianza.

Wilton se encontraba atendiendo su negocio alrededor de las 7:45 de la noche cuando, de acuerdo con el informe preliminar de la Policía Nacional, dos hombres armados entraron al establecimiento con la intención de despojarlo de prendas y dinero.

Según la versión policial, durante el asalto se produjo un forcejeo y el comerciante recibió dos impactos de bala.

La sangre sustituyó aquella noche las conversaciones habituales del colmado.

El hombre que durante años abrió las puertas de su negocio para servir a los demás comenzó entonces una batalla contra la muerte que se prolongó por dos semanas, hasta que finalmente falleció.

Su muerte no solo apagó la vida de un comerciante; cerró una puerta que durante años permaneció abierta para toda una comunidad.

Donde antes había risas, conversaciones y el movimiento cotidiano de compradores, quedó el silencio de un negocio marcado por la tragedia.

La delincuencia no encontró únicamente a un comerciante; encontró a un hombre que había construido su vida alrededor del trabajo, la convivencia y la solidaridad.

La Policía Nacional informó que agentes de la Dicrim y el Ministerio Público profundizan las investigaciones para identificar y capturar a los responsables.

Los restos de Wilton Miguel Arias fueron sepultados en el cementerio del kilómetro 11 de Licey al Medio, donde familiares, amigos y vecinos le dieron el último adiós.

“Queremos justicia”, fue el reclamo reiterado de sus parientes, quienes describieron a la víctima como un hombre trabajador, alegre y de buenas relaciones con toda la comunidad.

Y mientras la tierra cubría sus restos, en Las Palomas quedaba un vacío difícil de llenar: el de una comunidad que perdió a uno de sus hombres buenos y que hoy observa con preocupación cómo la violencia toca las puertas de los pequeños negocios y los hogares.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Las 21 divisiones en la religiosidad popular dominicana

Delincuentes asaltan a dos ancianas para robarle RD$200.00, en Tamboril

Francisco “Pepe” Grullon: médico, artista y filántropo dominicano